foros      turismo      simbolos      noticias      asociaciones      contacto
LGBT.ES | El portal de noticias para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales
JoniJnm.es

CAÑOS DE MECA, TOLERANTE DESDE SIEMPRE

Si hay algo que sobra en España son las costas. No solo todos los frentes de la famosa Península Ibérica tienen costa sobre algún mar u océano, sino que también cuenta con diversas costas en cada una de sus islas. Además de sus interesantes ciudades cargadas de edificios antiguos, hechos históricos, museos y cultura por doquier, debemos comprender que este país europeo deposita toda su confianza turística en estas famosas costas, que no tienen nada que envidiarles a otras costas de distintas partes del mundo.

Los nombres dados a estos espacios fueron popularizándose no solo entre los lugareños, también llegaron a los medios de comunicación, y las agencias turísticas y las autoridades aprovechan estos títulos para vender mejor los destinos. Quizás la más famosa sea la Costa del Sol, aunque la Costa Brava no se queda atrás.

Pero existe una costa que tal vez no cuente con la misma fama que sus vecinas, aunque de todas maneras le hace honor a su nombre: la Costa de la Luz. Así es como se conoce a la franja costera de las provincias de Huelva y de Cádiz, muy cerca del Estrecho de Gibraltar, al sur de España.

En la Costa de la Luz resaltan varias localidades, pero en el último tiempo hay un destino que ha comenzado a ponerse de moda, y todos sabemos qué sucede cuando un sitio aparece bajo los reflectores. Sí, se populariza; probablemente cambia el ambiente, para bien o para mal; se llena de gente; suele haber más inversiones en infraestructura de servicios, por lo que la población crece irremediablemente; y comienza a ser nombrado en todas partes. Los Caños de Meca es un destino en donde se puede ver todo este fenómeno.

Lo interesante de este destino turístico es que es apenas un núcleo urbano, difícil de encontrar en los mapas generales. Pertenece al municipio de Barbate y a la provincia de Cádiz, y más que como una ciudad o un pueblo, lo podríamos describir como una larga calle o avenida que corre paralela a la costa, donde diferentes asentamientos poblaron la zona.

Precisamente su tamaño, tanto de territorio como de población, hace que Caños de Meca sea un lugar tan buscado para pasar unas vacaciones o también algunos días descansando, alejados del ajetreo de las grandes ciudades, en el extremo sur de la región de Andalucía, donde el sol y el Océano Atlántico colaborarán para crear un ambiente único de relax y diversión.

No existen las largas calles comerciales, ni los rascacielos, mucho menos las cadenas internacionales de hoteles. Por supuesto, sí encontramos variadas plazas hoteleras, según el gusto y el bolsillo; desde pequeños hoteles familiares, bungalows y campings, hasta casas de campo, donde se puede entrar en perfecto y armónico contacto con la naturaleza.

Y aquí en especial es donde reside el principal atractivo de este centro de turismo de la Costa de la Luz, en la naturaleza, porque Caños de Meca está inserto en áreas naturales protegidas, por lo que el cuidado del medio ambiente se nota a cada paso. El respeto por el entorno, el mar, la fauna y la flora de este lugar se hace palpable al llegar a Caños.

Caños de Meca es un sitio que se disfruta durante todo el año, pero aquí no tiene nada que ver con un clima tropical o con temperaturas moderadas los 365 días del año. No, en esta zona el verano es verano, y el invierno… pues, invierno. Lo que hace atractivo a este destino turístico español es que el lugar se aprovecha sin importar el clima.

En verano, claro, mucha playa, con temperaturas agradables y prolongadas horas de sol. En primavera, el paisaje cambia, brotan los árboles, las flores, el colorido llega hasta la playa. Esta estación, así como el otoño, es tranquila y el lugar está casi despoblado, por lo que la paz que se respira al caminar por la arena o por el hermoso pinar nos conecta con otra parte de nosotros mismos. En invierno, el frío arriba y los vientos azotan, la marea enloquece y los surfistas corren hacia las playas con sus tablas para disfrutar del oleaje. Caños de Meca también tiene su encanto en la estación más fría del año.

Pero sí, es la época estival la que atrae a los viajeros y, también, al turismo gay. Caños de Meca, de a poco, comienza a figurar entre los centros de turismo que los homosexuales pueden elegir a la hora de programar su descanso.

Cabe aclarar que quizás hoy en día se podría decir que Caños no es más que un interesante destino gay-friendly, y que lo ha sido durante mucho tiempo. No es ninguna novedad, no es que los gays y las lesbianas hayan llegado hasta la playa para clavar la bandera del arco iris como alguna vez lo han hecho los astronautas en la luna. Pero mientras que antes no parecía extraño, ahora que la industria turística ha avanzado, encontró en este segmento de población un grupo complejo, con dinero y muchas ganas de divertirse, que gusta de informarse sobre qué lugares son abiertos a recibir a cualquier persona sin importar su orientación sexual.

La naturaleza brota por los poros de Caños de Meca, en cada rincón, pero en especial en la costa. Y además de naturaleza, se podría hablar de naturalismo, un concepto muy extendido de relación con la Tierra y los cuatro elementos, con el espíritu y el alma y, sobre todo, con la libertad. Lo que muchos conocen como “nudismo”, otros prefieren llamarlo “naturalismo”, y no se trata solamente de pasearse desnudo, sino de despojarse de todo aquello que la sociedad impone, ya sea la ropa, ya sean los prejuicios.

Si en otros destinos turísticos de predilección homosexual, los viajeros gays se desesperan por localizar algún reducto nudista donde esté permitido olvidarse el bañador, en Caños de Meca encontrarán el lugar ideal para esta práctica.

Muchos aseguran que Caños de Meca es el último sitio hippie del mundo, ya que desde los años sesenta el hippismo arribó para quedarse, y además de hierbas, música tribal y rastas hasta la cintura, el nudismo formó parte de las prácticas de aquella gente que venía aquí a disfrutar de la libertad lejos de normas y moralismos. Claro, las cosas han cambiado, y el nuevo milenio arribó algo más conservador, pero todavía se puede sentir ese espíritu hippie que se impregna en este rincón del mundo.

La zona de playas cercana al faro del famoso Cabo de Trafalgar son muy visitadas, sin embargo algunas pequeñas calas se han formado por allí y crean espacios reducidos y más íntimos, donde muchos llegan a practicar el nudismo. Este es uno de los sectores elegidos por los gays para pasar el día en contacto con su lado natural. Las playas aquí son peligrosas, porque el oleaje no da tregua.

Para nadar y disfrutar del día al sol, es mejor acercarse a la zona más “céntrica”, por así decirlo, de Caños de Meca, donde las playas Marisucia y Pirata concentran un público más familiar en sus extensas playas de arena dorada. El agua se mantiene calma y permite practicar snorquel o incluso salir para hacer alguna excursión de buceo. Toda esta zona tiene los mejores servicios para el turista, y es donde se ubican los bares y chiringuitos.

Pero lo mejor es alejarse del gentío y caminar hacia el lado de Barbate, donde el paisaje comienza a cambiar cuando aparecen los acantilados y las playas un poco más “alternativas”, claro, las elegidas por gays y lesbianas.

La playa nudista más conocida es la de Castillejos, o Los Chorros; este es el último lugar hasta donde se puede llegar con auto. Los bañistas que descansan entre las rocas disfrutan de la paz del lugar, evitan miradas extrañas, y son conscientes del fenómeno que tiene lugar muy cerca de allí y que dio origen al nombre de este centro vacacional. Se llama “caños” a unas vertientes de agua dulce que brotan de los acantilados. En algunas partes solo es humedad, en otras forman verdaderos manantiales rodeados de vegetación.

Para caminar entre los acantilados e ir en busca de pequeñas calas donde alejarse del resto del mundo, hay que atravesar a pie, bien calzados, todas las rocas, y estar muy seguros de donde se pisa y a qué hora crece la marea, ya que si no lo sabemos con certeza es mejor no aventurarnos, de lo contrario podríamos quedar atrapados entre el mar y las rocas.

Lo interesante de Caños de Meca como destino de turismo LGBT es que difiere mucho de los íconos gays. Aquí la noche es noche, es cierto, pero es imposible localizar algún bar o disco que sea solamente gay. Sin embargo, la mayoría de los locales, así como los alojamientos, son completamente gay-friendly. El respeto se respira en Caños de Meca desde hace mucho tiempo, y seguramente conocer este dato de importancia para el colectivo homosexual hará crecer a la zona como destino de turismo multicolor.

Así que a falta de sauna o de dark room, se recomienda disfrutar hasta tarde de la movida que se genera en los chiringuitos sobre la playa, tomar un trago en alguna terraza, y alejarse en busca de alguna disco para bailar toda la noche, o incluso también seguir bailando con el after hour.

Diversión existe, naturaleza sobra; así es Caños de Meca, un alternativa muy interesante para gays y lesbianas que andan en busca de algo distinto.

Copyright © 2012 LGBT.es - El portal de noticias para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales.. Todos los derechos reservados.

Diseño web