El Labrys consiste en un hacha de doble filo, con un nombre de orígen Minóico y tiene como raíz la palabra labus, o labios en latín. Era también un símbolo femenino de origen lunar.
Fue utilizado como cetro por las diosas Deméter, Artemisa y en los rituales asociados con la diosa Demetria, batallas que daban lugar a la participación de actos lesbicos, teoría que da que pensar que se utilizaba en la batalla de las mujeres guerreras escitas. Por eso, se convierte en el símbolo lésbico por excelencia.
Además de esto, era una herramienta común en las antiguas sociedades matriarcales de Europa, Asia y África, no utilizada sólo como arma sino también como herramienta de trabajo en las labores de agricultura.
En la década de los 70, los movimientos lésbicos y feministas se realzaron y lo adoptaron como símbolo. Hasta el día de hoy, el Labrys es un símbolo de fuerza y autosuficiencia para feministas y lesbianas. Todo un símbolo lésbico.







