De un pasado pescador a un presente multicolor, Sitges ha atravesado muchos cambios. Como tantas otras ciudades de la costa mediterránea de España, esta ciudad catalana ha crecido gracias al turismo. Claro que también a todo lo que tiene para ofrecer: naturaleza, hermosas playas y muchísimos días de sol, que logran que la zona no solo sea visitada en verano.
El turismo hizo crecer a Sitges, al sur de la provincia de Barcelona, que con el tiempo se fue imponiendo entre los lugares favoritos de aquellos que vacacionaban en España. Pero además, ya desde la década del sesenta, los 4 kilómetros de costa sobre el Mar Mediterráneo atrajeron la atención de la comunidad homosexual que también la eligió como destino vacacional. En Sitges se respira un microclima inolvidable, no solo desde el punto de vista meteorológico, sino también debido a la tolerancia y la libertad de los habitantes que se trasmite enseguida a los recién llegados.
Durante décadas Sitges estuvo a la cabeza del “turismo rosa”, pero cuando otros centros estivales comenzaron a llamar la atención de gays, lesbianas y travestis, Sitges quedó un poco relegado. Hoy en día tiene mucha competencia, en especial por parte de la ciudad capital de la comunidad autónoma de Cataluña, Barcelona, ubicada a unos 40 kilómetros al norte. De todas maneras, Sitges le hace frente a lo que sea.
Es mucha la gente que llega desde otras poblaciones a vivir la noche pulsante de Sitges. El epicentro de la movida nocturna se encuentra en la calle Primero de Mayo, más conocida entre sus habitantes como “la calle del pecado”, aunque la zona donde proliferan la mayor cantidad de bares y pubs para el colectivo gay es sobre la calle Buenaventura.
Así que si quieres encontrar justamente lo que estás buscando, presta mucha atención, porque seguro localizarás el lugar de tu agrado para pasar una buena noche. Para empezarla nada mejor que el nuevo bar Dark Sitges, con una decoración muy moderna. Ya desde las 5 de la tarde está abierto, así que puedes darte una vuelta luego de pasar el día al sol. Otro que está abierto todo el día es el Phillip´s, en la playa de San Sebastián.
LaLocacola es el bar ideal para tomar la primera copa y conocer gente o encontrarse después de las 19 y comenzar la ronda con sus interesantes shows de drags. El Seven es más que nada un pub de estilo británico que atrae a muchos turistas. Es mixto, al igual que El Comodín, otro local gay que en verano deleita a la clientela con sus shows de transformistas. De todas maneras, dicen que los mejores shows están en Ruby Sitges, un lugar renovado que antes era solo para chicas lesbianas, pero que ahora convoca a toda la comunidad LGBT en su amplia terraza.
Tanto el Bourbon´s, un bar muy moderno con DJ´s, como el Parrot´s, pub terraza perteneciente a un hotel gay del mismo nombre, se reconocen como mixtos, pero en realidad son más que nada frecuentados por una clientela masculina. Lo mismo sucede en el bar musical Prinz, que divierte a la concurrencia con sus gogo´s y sus strippers, o en Privilege, una disco bar que atrae a los muchachos más jóvenes a bailar en sus diferentes fiestas temáticas, a beber en alguna de sus tres barras o a babear por los strippers que se quitan la ropa en el show, en especial en verano que se llena a tope.
El B-side es uno de los ambientes más populares y variados de Sitges. Mucha gente lo frecuenta por las noches, ya sea para tomar una copa o para subir al piso superior y darse una vuelta por el dark room. Queenz es uno de los espacios del colectivo LGBT que está de moda. Organiza fiestas para hombres y para mujeres durante todo el año. Este no es el caso de Perfil, una pequeña disco bar que cierra en invierno, pero que en verano congrega a muchos hombres. El Orek´s también atrae a una mayoría de hombres, en especial en verano, quizás por su cuarto oscuro o por sus shows de strippers. Aunque si quieres conocer el lugar más clásico para bailar rodeado de chicos guapos, la discoteca Atlántida es tu lugar. Tampoco puedes dejar de visitar The Organic Club, una disco donde el ligue no se hace esperar.
Las lesbianas no son tan suertudas en esta ciudad de Cataluña, en cambio los hombres pueden elegir un sitio diferente cada noche, en especial si desean conocer a otros chicos gays en profundidad. Pueden comenzar jugando al pool en el local dance Mediterráneo, para luego caminar unos pasos hasta el bar musical Azul, que todos los días ofrece películas XXX en sus pantallas. Para seguir bailando en pleno centro de Sitges, El Candil que, además de parecer una disco común y corriente, con una amplia pista y muy buenos shows, también ofrece una zona de cruising.
Los osos tienen un solo lugar en esta región de la provincia de Barcelona: el Bears Bar, que organiza también fiestas leather, de torso desnudo y de ropa interior. El Man Bar tiene una onda muy similar. Mucho metal, rejas y jaulas esperan a los fetichistas que quieran ligar en alguna de sus fiestas de máscaras. ¡Cuidado! Este local gay para hombres tiene un estricto código de vestimenta. Aquellos que gustan del cuero también podrán bailar al ritmo del house, el disco y el electro en el bar dance XXL, que en invierno solo abre los viernes y sábados.
Quizás uno de los locales homosexuales más conocidos para el cruising sea El Horno, uno de los más antiguos. Una taberna que abre sus puertas bien temprano, por lo que los muchachos gays comienzan a llegar luego de la playa. También está la opción de visitar el Centro Comercial Oasis, donde los hombres encuentran su lugar en Le Male a Bar, que abre para el after a las 6 de la mañana los sábados y domingos, y que es muy famoso por sus fiestas de ropa interior.
Si bien no cuenta con una gran variedad en saunas, Sitges no se olvida del relax y el cachondeo en otros espacios que no son precisamente nocturnos. Mientras que el hotel Parrot ofrece una pequeña sauna con jacuzzi, cabinas e interesantes descuentos, la Sauna Sitges se presenta como la más divertida de las opciones. Jacuzzi, masajes, cabinas, varios bares y, además, fiestas temáticas de cuando en cuando.
¿Ya pasaste por Sitges? ¿Y por Barcelona? Se encuentran cerca, así que si visitas una ciudad, siempre puedes darte una vuelta por la otra para conocer su interesante noche gay.







